Prensa

Trescientos mil trabajadores/as dijimos NO a las "reformas" laboral, previsional y fiscal

El miércoles 29 de noviembre de 2017 quedará en la historia como el día en que los trabajadores/as comenzamos a reconstruir nuestra capacidad de lucha para enfrentar los políticas que pretenden precarizar nuestra vida, suprimir derechos e hipotecar el futuro de millones de habitantes de nuestro país. No fue una manifestación cualquiera. Fue un plebiscito entre los trabajadores/as.
La Corriente Federal de Trabajadores, la CTA Autónoma, la CTA de los Trabajadores y la Secretaría Gremial de la CGT logramos convocar 300.000 compañeros/as en la Plaza Congreso y miles más en varias ciudades de la Argentina ante la traición del triunvirato de la CGT, el estridente silencio mediático y el acuerdo de los senadores oficialistas y algunos opositores para avanzar en el Senado con la reforma previsional y fiscal.
Sabemos que esta lucha tiene varias etapas. Por eso había que comenzar con una demostración contundente de unidad de acción que trascendiera las opiniones de los dirigentes y organizaciones sindicales, privilegiara los objetivos comunes y demostrara eficacia colectiva.

Ahora, hay que cumplir con el compromiso de continuar con el plan de lucha para evitar que se sancionen estas leyes que claramente perjudican a 10.000.000 de trabajadores/as registrados -efectivos y contratados-, 6.000.000 de trabajadores/as en "negro" y 7.000.000 de jubilados y pensionados. La APJ GAS puso su granito de arena en este mar de compañeros movilizados y continuará aportando su esfuerzo para que la ley no avance en la Cámara de Diputados y construyamos otra manera de actuar y decidir en el movimiento sindical.
Unidad es convocatoria masiva y respeto por la voluntad de la mayoría. Desde nuestra organización sindical sostenemos que solo así tendremos éxito en nuestra lucha, reconstruiremos la confianza de la clase trabajadora y el respeto por el movimiento sindical. Las consignas son claras: no avalamos el abaratamiento de los despidos, ni la intención de que seamos todos contratados en el futuro, ni la posibilidad de renunciar a nuestros derechos ante los aprietes patronales, ni sacrificar la base de cálculo de los aumentos jubilatorios ni continuar pagando el impuesto al salario. Los dirigentes y sindicatos que sí avalan estas leyes tendrán que rendir cuentas ante los trabajadores/as. Dimos un primer paso multitudinario pero necesitamos convocar a quienes todavía dudan o temen enfrentar estas políticas específicas y ser utilizados políticamente o están confundidos sobre las verdaderas consecuencias de las leyes que se intentan aprobar. Es un desafío y debemos superarlo.
En otros países de nuestra América las "reformas" pasaron sin que los trabajadores/as y el movimiento sindical atinaran a unirse y definieran una política correcta para frenarlas. En Argentina estamos construyendo una respuesta contundente tomando las mejores tradiciones de nuestra historia y poniendo en evidencia a quienes dicen defender los intereses de los trabajadores/as pero avalan estas leyes antipopulares.
Sigamos construyendo unidad y el resultado será una Argentina mejor. COMISIÓN DIRECTIVA APJ GAS


 

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