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Efemérides 05 de Diciembre – Nelson Mandela

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Inmenso revolucionario, humanista consecuente y jefe de la Sudáfrica libre

Un día como hoy pero de 2013 se despedía Nelson Dalibhunga Mandela, alias Rolihlahla, abogado, político, luchador victorioso contra el régimen del apartheid (sistema de segregación racial en Sudáfrica), primer presidente sudafricano negro y premio Nobel de la Paz.
Perteneciente al clan Madiba de la etnia xhosa, era hijo de Dadla Henry Mphakanyiswa, jefe local del pueblo de Mvezo antes de ser destituido por el gobierno blanco de la Unión de Sudáfrica y de Nonqaphi Nosekeni Fanny, tercera esposa de Gadla. Tuvo 12 hermanos y quedó huérfano de padre a los nueve años por lo que fue adoptado por el regente de un pueblo cercano. Cursó la primaria en una misión wesleyana metodista y en el Clarkebury Boarding Institute de Engcobo y la secundaria en la Healdtown Methodist Boarding School de Fort Beaufort. Una profesora de la primaria acuñó el nombre anglófono de Nelson y adquirió validez a todo efecto para el resto de su vida.
Comenzó sus estudios universitarios en el Fort Hare University College de Alice, institución solo para estudiantes no blancos en Ciudad del Cabo, donde conoció a Oliver Tambo, amigo y futuro camarada en la lucha antiapartheid. Por una disputa académica respecto a un resultado electoral fue expulsado en segundo año. Volvió a su aldea y su regente familiar enojado le propuso dos caminos: o volvía a la universidad o le concertaría un matrimonio. No lo dudó. Emprendió el regreso. Eligió la ciudad de Johannesburgo donde conoció a Walter Sisulu -hombre clave en la vida de Mandela- que le ayudó a conseguir empleo y lo guió en su ingreso a la Universidad de Sudáfrica y a la de Witwatersrand. Trabajó de vigilador en una mina de oro y luego como empleado en una firma jurídica dirigida por blancos. En 1942 consiguió recibirse de abogado y recomponer la interna familiar originada en una decisión inconsulta del regente familiar de concertarle matrimonio que Mandela rechazó.
Allí tuvo sus primeros vínculos políticos y se unió al Congreso Nacional Africano (CNA), organización nacionalista negra nacida en 1912. En 1943 participó del exitoso boicot contra el aumento de las tarifas de colectivos y comenzó a trabajar en el estudio de los abogados blancos Witkin, Sidelsky y Eidelman (simpatizantes del CNA). En 1944, se casó con Evelyn Ntoko Mase, prima de Sisulu, enfermera, de 22 años con quien tuvo cuatro hijos/as, una de las cuales falleció de meningitis a temprana edad. Simultáneamente, trabajaba con sus amigos Tambo, Sisulu y el liderazgo intelectual de Anton Lembede, en la transformación del Congreso Nacional Africano (CNA); formaron la Liga de la Juventud y se enfrentaron al gobierno del Partido Nacional (de la minoría blanca afrikáner) que promulgó un entramado legal sofisticado para implantar el horroroso apartheid.
En 1949 el CNA aprobó El Programa de Acción, inspirado en el estilo de lucha de Gandhi en la India y sostenido en la experiencia sindical de los mineros negros, que consistía en huelgas generales, desobediencia civil, no cooperación y demandas de igualdad jurídica para los/as negros, el principio de un hombre, un voto, distribución de la tierra e igualdad educativa entre las personas de diferentes razas. Todos los métodos se regían por el concepto de la no violencia. En ese momento, aceptó que la lucha debía darse desde un frente multirracial (no solo negros contra blancos) y participó en la formación de la Alianza del Congreso. Su prestigio en el CNA crecía y ocupó puestos dirigentes. En 1952 dirigió la Campaña de Desafío a las Leyes Injustas y fue parte de las marchas organizadas en todo el país. Fue preso y confinado fuera de Johannesburgo en varias ocasiones entre 1956 y 1961.
En 1955 abrió junto a su amigo Tambo el primer estudio de abogados negros en Sudáfrica pero las presiones y amenazas hicieron que lo cerraran al año siguiente. Ese grado de inestabilidad en su vida, jugó en contra de su matrimonio, se separó y luego de un largo juicio logró divorciarse pero perdió la custodia de sus hijos. Tiempo más tarde conoció a la trabajadora social Nomzamo Winifred Zanyiwe Madikizela, de la etnia xhosa, popularmente llamada Winnie Mandela, con quien tuvo dos hijas y soportaron los largos años de prisión a que fue sometido Mandela.
En 1958 comenzó el Juicio por traición en el que, la mayoría del Comité Ejecutivo del CNA fue acusado sin pruebas. A medida que las acusaciones iban cayendo, iban siendo reemplazadas por otras hasta que finalmente fueron absueltos. Pero la opresión crecía y la necesidad de otro tipo de respuestas también. En 1960 se realizó una campaña en la que los negros quemaron sus salvoconductos obligatorios para transitar y el 21 de marzo se produjo la matanza de Sharpeville en la que murieron 69 personas desarmadas. La violencia contra los/as negros era cada vez más incontrolable. Mandela se fue acercando al Partido Comunista de Sudáfrica, leyó en profundidad a Marx, Engels, Mao y el “Che”; a su vez, la presión para contestar a la violencia de los blancos era mayor y comenzaban las escisiones. Maduraba la decisión de responder a la muerte de inocentes.
En 1961, convencido de la inutilidad de la respuesta no violenta, fue cofundador -junto a Joe Slovo del PC sudafricano- de La lanza de la Nación conocido como MK, posteriormente el movimiento armado del Congreso Nacional Africano. Su estilo de operación se basó en los sabotajes nocturnos de instalaciones militares, líneas telefónicas y sistemas camineros porque evitaban pérdidas humanas y causaban severos daños. Mandela recorrió el país camuflado como chofer, viviendo en la clandestinidad y organizando la respuesta del pueblo negro con mil estratagemas. En 1962, recorrió diferentes países africanos explicando la situación de su pueblo, recolectando dinero para comprar armas y equipamiento logístico y recibiendo instrucción militar.
A su vuelta de ese largo viaje, el 5 de agosto de 1962 fue apresado y acusado de incitación a la huelga y salir del país sin autorización. Se inician sus 27 largos años de prisión. Por este juicio es condenado pero en 1963 le suman la acusación de sabotaje, terrorismo y conspiración para derrocar el Gobierno -junto a otros dirigentes del CNA y comunistas- en el vergonzoso proceso de Rivonia. Los acusados negaron los cargos, las pruebas eran débiles pero las sentencias inflexibles: cadena perpetua. En su alegato pronunció su famosa frase: “He perseguido el ideal de una sociedad libre y democrática en la que todas las personas vivan juntas en armonía y con igualdad de oportunidades. Es un ideal por el que espero vivir. Pero, si es necesario, es un ideal por el que estoy preparado para morir». Se fue convirtiendo en la voz más reconocida del pueblo sudafricano desde su condición de preso, incomunicado, enfermo. Su figura fue ineludible para el mundo y la solidaridad global se fue haciendo indetenible, interracial, poderosa, decisiva. El apartheid comenzaba su aislamiento letal.
Rechazó varias ofertas de libertad a cambio de compromisos que limitaban la libertad del pueblo negro de Sudáfrica, luchó por imponer la regla de la mayoría por la cual gobernara el que tuviera mayor representatividad y se negó a separarse de sus aliados políticos. Simultáneamente crecían las matanzas contra la población negra, pero también las luchas del Congreso de Sindicatos Sudafricanos (COSATU) y los estudiantes, el boicot mundial al apartheid, se consolidaban los movimientos de liberación en Angola, Mozambique, Zimbawue y se instaló la decisiva ayuda militar cubana para derrotar al ejército sudafricano en Namibia que precipitó el inicio de las conversaciones con el preso 466/64, habitante de la húmeda celda de 2,4 m de largo por 2,1m de ancho en la isla Robben donde diariamente picaba piedras, junto a sus compañeros, para obtener grava y cal bajo el sol sin anteojos.
El 2 de febrero de 1990 Mandela logró que el gobierno blanco de Sudáfrica legalizara al Congreso Nacional Africano (CNA) y a sus escisiones, al Partido Comunista y al COSATU. El 11 de febrero logró su libertad definitiva ante una multitud y de la mano de Winnie. Fue el primer negociador y el último liberado. Cumplió con su palabra de líder inquebrantable y se abrazó sonriendo con su pueblo leal.
En 1991 fue elegido presidente del CNA que se transformó en partido político y en 1993 recibió el premio Nobel de la Paz. En las elecciones celebradas entre el 26 y el 28 de abril de 1994 fue electo presidente de la República de Sudáfrica con el 62,6% de los votos e inició un período de equilibrio político y respeto racial, consolidación de la democracia, la formación de la Comisión para la verdad y la reconciliación y pobres resultados económicos. Su legado fue claro y dejó trabajo para realizar.
Salú Mandela!! Por tu integridad, por tu paciencia infinita, por tu optimismo inclaudicable, por tu grandeza política y humana, por tu capacidad negociadora, por tu paz, por tu sonrisa sanadora.

Ruben Ruiz
Secretario General 


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