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Efemérides 06 de Diciembre – Lisandro de la Torre

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Lisandro de la Torre

Un día como hoy pero de 1868 nacía Lisandro de la Torre, diputado, constituyente de la provincia de Santa Fe, senador, abogado, escritor, enemigo público de la corrupción en la década infame.
Protagonista central de una época convulsionada de la República Argentina. Personaje enérgico, conflictivo y contradictorio que osciló entre su enfrentamiento contra el radicalismo y la lucha contra la dictadura instaurada en 1930 y “legalizada” mediante el fraude consuetudinario en la década siguiente. Impulsor de la autonomía municipal, en la que tuvo acompañamiento, y de un régimen liberal-democrático en total soledad.
Parte importante de nuestra historia.
Nació en la ciudad de Rosario, hijo de Virginia Trinidad Paganini, familiar de Antonio Sáenz, revolucionario de 1810 y primer rector de la Universidad de Buenos Aires, y de Juan Lisandro de la Torre Cárdenas, un porteño descendente de vascos, comerciante y dueño de una estancia sobre el arroyo Pavón, provincia de Santa Fe.
Su primer diferendo lo tuvo recién nacido. El cura Pantaleón Galloso, conservador acérrimo, no quiso bautizarlo porque el nombre Lisandro no existía en el santoral. Hubo una negociación entre los padres y el religioso y convinieron en que el primer nombre fuera Nicolás y se mantuviera el nombre cuestionado como segundo apelativo. El bebé debe haber cavilado, “si así empezamos…”.
Cursó sus estudios secundarios en el Colegio Nacional de Rosario y se mudó a Buenos Aires. Se inscribió en la Facultad de Derecho y Ciencias Sociales de la UBA y en solo dos años se recibió de abogado. Su tesis doctoral anticipó una buena parte de su carrera política: la autonomía municipal y la construcción democrática.
Volvió a su ciudad natal, se contactó con los opositores al presidente Juárez Celman, del Partido Autonomista Nacional, y comenzó a desarrollar sus ideas liberales y progresistas. En 1890 se trasladó a Buenos Aires y participó en la Revolución del Parque junto a Leandro N. Alem que, si bien, fue derrotada logró la renuncia de Juárez Celman y el inicio de un dinámico período político que tendría al pueblo como protagonista de peso.
En 1891 participó de la formación de la Unión Cívica Radical y fue su líder en la provincia de Santa Fe. En 1892 se llevarían a cabo elecciones fraudulentas y eso determinó nuevos levantamientos violentos en varias provincias. En Santa Fe lo dirigió Lisandro de la Torre; sus fuerzas -con armas aportada por oficiales radicales de Zárate- tomaron la ciudad de Rosario y se dirigieron a la capital provincial. Trescientos hombres armados tomaron los principales edificios de la administración provincial, expulsaron al gobierno santafecino y eligieron a Mariano Candioti como gobernador.
Acciones similares ocurrieron en la provincia de Buenos Aires, San Luis, Tucumán y Capital Federal, pero las insurrecciones fueron derrotadas. La disímil actuación de los dirigentes radicales fue uno de los factores de esas derrotas y produjo la enemistad entre Lisandro de la Torre y Hipólito Yrigoyen.
En 1898, ya renunciado a la UCR, trabajó en el campo y fundó el diario La República, en Rosario, con la ayuda de Florencio Sánchez. Entre 1900 y 1902 viajó a Londres, París y, especialmente, a EE UU donde estudió su organización federal de gobierno que se iniciaba en el municipio para continuar en el condado, el gobierno local y, finalmente, el gobierno federal. Consolidó su idea de que el gobierno comunal era el reaseguro contra acumulación excesiva de poder en una democracia liberal.
En 1908 fundó la Liga del Sur, en la provincia de Santa Fe, y en 1911 fue electo diputado provincial por el departamento de San Lorenzo. En las elecciones nacionales de 1912 fue elegido diputado nacional y comenzó otra etapa. Tenía un perfil novedoso para la época; combinaba dotes intelectuales con una experiencia práctica emanada de la actuación pública, una capacidad de trabajo formidable y una oratoria precisa y confrontativa que lo destacó en la vida parlamentaria.
Finalmente, en 1914 fundó el Partido Demócrata Progresista (PDP) junto a Joaquín V. González, Indalecio Gómez, José María Rosa, Alejandro Carbó, entre otros y fue electo su presidente. En 1916, enfrentó al candidato presidencial de la UCR, Hipólito Yrigoyen. El PDP fue segunda fuerza, por sobre los conservadores y los socialistas y se consolidó como fuerza nacional. En 1921 fue electo diputado para reformar la Constitución de la provincia de Santa Fe e influyó decisivamente en el tono progresista de la nueva Carta Magna. Se instituyó un régimen tributario progresivo, la autonomía municipal, la separación entre iglesia y estado, un capítulo especial a los derechos laborales, la Corte Suprema de Justicia y un Jury de enjuiciamiento para los magistrados, el voto femenino, la distribución de la tierra para los colonos, la división de latifundios.
Un adelanto jurídico y político sustancial, cuya implementación fue tenazmente obstaculizada por el gobernador radical Enrique Mosca.
En las elecciones nacionales de 1922 fue electo diputado nacional y en su mandato promovió proyectos de ley de fomento de las cooperativas y de expropiación de frigoríficos extranjeros que lo alejaron de una parte de su propio partido. Concluido su período legislativo, se retiró de la vida política y se mudó al límite de la provincia de Córdoba con La Rioja.
Ante el golpe del 6 de agosto de 1930, retornó a Buenos Aires, tomó contacto con varios dirigentes políticos y conformó junto a los socialistas, la Alianza Demócrata Socialista que participó de las elecciones de noviembre de 1931 con la fórmula Lisandro de la Torre-Nicolás Repetto. Se consumó un fraude monumental en todo el país; retornaron el voto de los muertos, los matones en las mesas electorales y la quema de urnas; “ganó” la fórmula Agustín Pedro Justo-Julio A. Roca (h). Se inició, así la Década infame mediante el “fraude patriótico” que se extendería hasta 1943.
En 1932 fue electo senador nacional por Santa Fe y se enfrentó al oficialismo. Denunció el pacto Roca-Runciman que establecía que el 85% del total de las exportaciones debía realizarse por medio de frigoríficos británicos, impedía el establecimiento de nuevos frigoríficos argentinos y liberaba de impuestos a los productos ingleses. Además, mediante cláusulas secretas garantizó el monopolio de los medios de trasporte a empresas británicas y creó el Banco Central con preminencia de capitales e integrantes vinculados a los capitales ingleses en su directorio.
En 1935 -después de una minuciosa investigación- acusó por fraude y evasión impositiva al frigorífico Anglo, denunció la complicidad de los ministros de Economía y de Hacienda en el pacto y probó cómo se ocultaba información contable en cajas ministeriales selladas. La gente hacía cola para escuchar las denuncias de boca del senador.
Pero llegó la fatídica sesión del 23 de julio de 1935 en la que los ministros Pinedo y Duhau agredieron a Lisandro de la Torre. El senador Enzo Bordabehere salió en su defensa y el ex comisario Ramón Valdez Cora, matón del partido conservador, le descerrajó tres balazos. Bordabehere falleció una hora más tarde y la sesión se dio por finalizada. Abatido por la muerte de su amigo y la corrupción imperante que el gobierno consumaba sin pruritos, Lisandro de la Torre renunció al Senado de la Nación y se suicidó en su casa de Esmeralda Nº 22 unos años después.
Salú Lisandro!! Por tu búsqueda de mayor democracia, por tu enfrentamiento a la corrupción, por develar los efectos prácticos que produce la entrega de la Nación en la vida cotidiana de todos/as.

Ruben Ruiz
Secretario General 


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