previous arrow
next arrow
Shadow
Slider

Efemérides 31 de Diciembre – 75 años de Aguinaldo, Salario Mínimo, Vital y Móvil e indemnización por despido

Compartir

 

75 años de Aguinaldo, Salario Mínimo, Vital y Móvil e indemnización por despido

Un día como hoy pero de 1945 se comunicaba en el Boletín Oficial la vigencia del Decreto 33.302 por el cual se oficializaba un aumento general de salarios y se consagraba el pago del aguinaldo, la fijación del salario mínimo, vital y móvil, el establecimiento de los salarios básicos y la instauración de la indemnización doble por despido sin causa durante dos años para todos los trabajadores/as de la República Argentina.
Esta promulgación del decreto tuvo su historia.
En septiembre de 1945 se agigantó la crisis en el gobierno militar instaurado en 1943 y se consolidó la movida para desplazar al coronel Juan Domingo Perón de sus cargos. Ante estos hechos, varios dirigentes sindicales pactaron con Perón la realización de un acto en el que anunciara la firma de un decreto con aumento de salarios, el reconocimiento del aguinaldo y la participación de los trabajadores/as en las ganancias de las empresas.
La concentración se llevó a cabo el mismo día que se anunció: 10 de octubre. Se realizó en Perú, entre Hipólito Yrigoyen y Diagonal Norte -sede de la Secretaría de Previsión y Trabajo-, se congregaron 70.000 trabajadores/as y se difundió por la red oficial de radios que llegaba a todo el país. La simultaneidad del anuncio y la concentración impidieron la reacción de la oposición patronal. Un golpe certero de los de abajo.
Luego ocurrieron los acontecimientos veloces de octubre del ‘45: la prisión del coronel Perón en la isla Martín García, la jornada protagonizada por miles de trabajadores/as el 17 de octubre y la liberación de su líder esa misma noche. Pero el decreto seguía cajoneado sin las firmas necesarias para ser aprobado.
Ante la inercia gubernamental, el movimiento obrero continuó movilizado. El 11 de diciembre la Federación de Empleados de Comercio y la Federación de Obreros Telefónicos convocaron un nuevo acto en Plaza de Mayo para presionar por la firma efectiva del decreto. La asistencia fue multitudinaria y la tensión ascendente. El 20 de diciembre se dio a publicidad el decreto por el cual se aumentaban los salarios, se aseguraban el resto de las conquistas solicitadas y se creaba el Instituto Nacional de Remuneraciones con el objetivo de fijar y actualizar el salario mínimo, vital y móvil.
La Unión Industrial y la Bolsa de Comercio crearon la “Asamblea Permanente de Entidades del Comercio, la Industria y la Producción” y declararon dos cosas: que el decreto era inconstitucional y que no lo cumplirían. Por último, impulsaron un lock out patronal para los días 14, 15 y 16 de enero de 1946.
Finalmente, el 31 de diciembre el gobierno nacional promulgó el Decreto 33.302 en el Boletín Oficial con lo cual le dio fuerza de ley y, por lo tanto, su carácter de cumplimiento obligatorio. Firmaron el presidente y todos los ministros: Edelmiro J. Farrell, Juan Pistarini, Amaro Avalos, Felipe Urdapilleta., Juan I. Cooke, José H. Sosa Molina, José M. Astigueta, Pedro S. Marotta, Abelardo Pantín. – Joaquín I. Saurí, Domingo A. Mercante. y Bartolomé de la Colina.
Pasados los primeros ocho días de enero -plazo legal de ese momento para abonar los salarios-, ningún patrón pagó el aguinaldo. Recomenzaron los paros y las movilizaciones de los trabajadores/as en varios puntos del país. Los comercios gastronómicos cerraban sus puertas y algunas grandes tiendas fueron ocupadas por sus trabajadores/as. Crecía el enfrentamiento y la presión popular ante la ilegalidad patronal por no respetar un decreto con fuerza de ley.
La presión obrera, organizada y masiva, se hizo insoportable y la posición empresaria se fue debilitando con argumentos cada vez más inverosímiles, uno de los cuales era que el pago del aumento salarial y del aguinaldo obligaría al cierre de muchas empresas. Hecho que la realidad desmintió rotundamente a los pocos días de superado el conflicto.
Al final, la patronal retrocedió. Primero fueron los dueños de las grandes tiendas (el equivalente a los actuales shoppings) los que negociaron con los sindicatos una forma de pago y, luego, el resto de las cámaras empresarias y negocios más pequeños. Fue un triunfo que alteró el equilibrio en la distribución de la riqueza a favor de los trabajadores/as, no produjo el cierre de ninguna empresa, legalizó una nueva correlación de fuerzas en la sociedad argentina y allanó el camino para el triunfo electoral del peronismo el 24 de febrero de 1946.
Evidentemente, fueron meses de mucha dinámica social en los que ningún actor económico ni político dejó de influenciar y movilizarse. Todos jugaron su partido y, una vez más, se demostró que la audacia colectiva, la perseverancia organizativa, el apoyo a un liderazgo eficaz y la pertinencia del momento elegido por la mayoría trabajadora para presionar por sus derechos, tuvieron sus merecidos frutos.
A tal punto que todos esos derechos permanecen hasta la actualidad.
Salú pueblo trabajador!! Por confiar en tus fuerzas y en tu inteligencia colectiva, por tu olfato para jugar, por tu capacidad goleadora, por tu impronta firme para defender lo que te corresponde, porque sos afortunadamente incorregible e indescifrable.

Ruben Ruiz
Secretario General 


Compartir
Volver arriba