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Impresionante muestra de coherencia popular

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Este 23 de abril más de un millón de personas manifestaron su oposición al desfinanciamiento de la universidad pública y lo hicieron sin filtros.

No fue un berrinche ni una demostración lacrimógena de seres melancólicos.

Fue una demostración consciente y voluntaria. Fue un sentir nacional desplegado en las calles de todo el país.
Expresiones de tal magnitud se dan excepcionalmente. Por eso, ayer fue una movilización histórica que evita dobles lecturas. Hay una sola conclusión: las mayorías defienden la universidad pública y exigen un financiamiento adecuado.

Nadie se chupa el dedo. Todos/as sabemos que existen variados problemas en el mundo universitario.
Ninguno de ellos amerita crear condiciones para que cierren las universidades.
El gobierno cometió un grave error, lo reconozca o no.

Ayer hubo muchos compatriotas que manifestaron por primera vez. Muchos pibes y pibas. Muchos padres y madres orgullosos que nunca estudiaron en una universidad pero se movilizaron con sus hijos/as profesionales.
Muchos comunes que aportamos recursos económicos para que la universidad pública siga siendo una oportunidad colectiva de desarrollo aunque no poblemos sus aulas.

Tener universidad pública de calidad y exigir que funcione bien es nuestro derecho.

Ampliar su base social es nuestro deber.

Ningún gobierno tiene derecho a boicotearlo.

Las calles inundadas de convicción, alegría y visión de futuro fueron un cachetazo a los fanáticos del mercado, a los pusilánimes seriales, a los que acusan demencia y a los que no creen que la memoria histórica funciona.

Fue un acto de justicia política.
No todo vale dos pesos.
Necesitaremos más ríos de gente consciente para superar este momento crítico.

No hace falta volver para atrás.
Es necesario ir para adelante sin olvidar nuestra historia.

Rubén Ruiz
Secretario General
APJGAS


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